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Capítulo I: Al Mundo le nacía una doncella
Textos escritos por Juanmaiden

Gypsy Kiss

Steve Harris en Gyppsy's Kiss

Cuando uno quiere contar la historia de una banda que ha trascendido tanto a través del tiempo y que ha influenciado a millones, uno sinceramente se encuentra con la dificultad de encontrar cuál puede ser el mejor punto de partida. Y esto es sólo el principio. Hay tanto por contar, tantas anécdotas y detalles que uno no quiere obviar, y también hay que tener presente que no se puede abusar de la paciencia del lector. Más aún, cuando el grado de fanatismo frente a una banda es versátil en cada uno de nosotros. Quizás, para ser más breves, uno debería tomar solo los períodos en donde se produjeron los hitos musicales que pusieron a la banda en cuestión en los primeros planos, porque, en definitiva, la música es lo más importante. Pero hay cuestiones extra musicales, por llamarlas de alguna forma, que también enriquecen la historia de un conjunto musical, que las hace más atractivas, y que de alguna forma terminan influyendo en el arte que los músicos crean.

En el caso de Iron Maiden, la historia comienza en 1975, cuando un joven bajista de 17 años llamado Steve Harris, oriundo del East End de Londres, decidió armar su propia banda. Tras un par de intentos fallidos en otras agrupaciones como Gyppsy's Kiss y Smiler (que igualmente contribuyeron a la formación de Harris), el joven Steve decidió que ya era hora de capitanear su propio barco. El nombre de la banda estuvo inspirado en un aparato de tortura medieval a pesar de que algunos dijeron que la idea provino del pseudónimo con el que se la apodaba a la primer ministro de Inglaterra de aquel entonces, Margaret Thatcher. Las cosas no fueron fáciles en los inicios de Iron Maiden; dificultades para lograr una formación estable y encontrar músicos que puedan interpretar sus ideas, fueron problemas con los que Harris tuvo que lidiar constantemente, además de la eterna (y comprensible) lucha de egos.

Iron Maiden 1975

Iron Maiden en 1975

Iron Maiden en vivo en 1977

Iron Maiden en vivo en 1977

Iron Maiden 1979

Dave Murray, Paul Di'Anno, Paul Cairns, Steve Harris, Doug Sampson

Entre las idas y venidas que hubo de músicos que pasaron por la banda durante aquellos años, la más significativa fue la de Dave Murray, un joven guitarrista increíblemente talentoso con quien Harris quedó maravillado desde el principio, pero que por diferencias con Dennis Wilckok, el cantante de por aquel entonces de La Doncella (con quien Harris ya había trabajado en Smiler, al igual que con el baterista Doug Sampson), fue echado de la banda. No obstante, Murray volvió a la banda lo cual provocó la salida inevitable de Dennis Wilckok dejando a la formación de Iron Maiden reducida a un trío. Como si todo esto fuera poco, el contexto tampoco favorecía a Harris y a los suyos; el Punk vivía su momento de mayor esplendor en Inglaterra hacia finales de los 70s, lo cual dificultaba la posibilidad de presentarse en vivo a bandas como Iron Maiden, quienes proponían un Rock duro más aguerrido que el de sus antecesores con claras influencias del Rock progresivo. Asimismo, las bandas precursoras en materia de Heavy Metal - Led Zeppelin, Black Sabbath y Deep Purple – se encontraban atravesando momentos muy turbulentos, tanto discográfica como personalmente. Aquí se hace importante destacar la perseverancia de Harris y los suyos, aún en las situaciones más adversas, algo que sería una constante a lo largo de toda la historia del grupo y que los fans percibirían inmediatamente una vez familiarizados con la faceta más personal de la banda, llegando a darle un valor a veces más relevante que a la música en sí. Pero la perseverancia por sí sola no iba a rendirles frutos a estos jóvenes metaleros londinenses.

Había que actuar. En primer lugar, Harris se iba perfeccionando cada vez más tanto como músico como compositor, llegando a escribir por aquellos años los que luego se convertirían en los primeros clásicos de Iron Maiden a la vez que desarrollaba una asombrosa digitación con su bajo. Pero todo esto no era suficiente; había que encontrar un cantante. Por suerte, las plegarias para Harris y los suyos fueron escuchadas: a mediados de 1977, Paul Di'Anno se incorporó a la banda como vocalista y a partir de aquí las cosas irían cambiando para mejor para La Doncella de Hierro. El aguerrido Di'Anno, dotado de un poderoso caudal vocal, aunque melódico a la vez, y de una grosera personalidad arriba de las tablas le inyectaría al grupo la dosis de energía que venían necesitando para darse a conocer. Ya para 1978, algo hacía resonancias de manera estruendosa en el circuito Under de Inglaterra; se llamaban Iron Maiden y tal parecía ser que, por donde pasaban, dejaban una huella indeleble.

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