El nuevo mundo y la valentía de Iron Maiden | “Brave New World”, 20 aniversario.

Vivimos una época en la cual los aniversarios de discos se han vuelto una práctica bastante común. ¿Será, quizás, porque éste nuevo siglo aún no ha podido ofrecer nuevas obras del calibre o altura de lo que se rememora? Realmente no lo sé, ni tampoco es el motivo de este texto ahondar en eso. Pero me han encomendado la tarea de escribir acerca del aniversario de la edición de un más que esperado disco para todos los que amamos a Iron Maiden allá por finales del siglo XX.

Estoy hablando de nada más y nada menos que de “Brave New World”. Su lanzamiento no sólo representó la edición del disco número 12 de nuestra amada Doncella de Hierro, sino, que además fue la vuelta al estudio de la banda con Bruce Dickinson: el vocalista más representativo y que le valió a Iron Maiden mucho más que un reconocimiento mundial, con el agregado también del regreso de Adrian Smith.

“The Wickerman”, abre esta obra y fue, además, el primer sencillo de corte difusión. Lo recuerdo como el generador de una ansiedad por escuchar el disco completo, una suerte de “manija cósmica” que a su vez era una prueba concreta que nuestra Doncella de Hierro había vuelto como todos y todas los deseábamos. Por suerte, esto se coronó con la visita en el año 2001. Me preguntaba, en ese entonces, cómo sonaría en vivo ésta canción, -junto con canciones que deseaba con todas mis fuerzas escuchar desde antaño en la voz de Bruce-, e imaginaba a miles de metaleros argentinos coreando la parte final…  Por suerte esto fue más que un deseo cumplido ya que abrieron el show en Vélez, el 13 de enero de 2001, con ésta canción. Además, era la primera vez que los veía, y como algunas primeras veces, estas cosas nunca se olvidan.

El disco sigue con “Ghost of the Navigator” que es una gran prueba de la simpleza, buen gusto, fuerza y poder que volvería a mostrar a un Iron Maiden en excelente forma. Y, me atrevo a decir, como algunos fans esperábamos. La armonización de terceras en las guitarras, junto con el gran caudal de la voz de Bruce, daba cuenta de la buena salud musical con la que la banda se mostraba en ese entonces y que por suerte sigue hasta nuestros días.

Escuchar la homónima “Brave New World” que da título a la obra conceptual, es una prueba explícita de una forma de composición que siguió acompañando a la banda en futuros trabajos. En la misma línea “Blood Brothers” es tinte descriptivo de lo anteriormente dicho, con el agregado de que el nombre de ésta canción se ha transformado en la forma en que nos reconocemos entre nosotros mismos como fans de Iron Maiden. 

“The Mercenary” es otra forma concreta y directa de apelar al más clásico Heavy Metal en su estado más puro. Desde mi perspectiva a lo más clásico de este estilo.

Otra canción totalmente representativa de este disco es la hermosa y solemne “Dream of Mirrors”, que de principio a fin nos hace viajar (y soñar… ¿por qué no?), tanto desde el tópico de la letra como por una melodía que arranca suave, para seguir de menor a mayor en la estridencia,  y terminar con ese galope/cabalgata tan carácterístico de Iron Maiden.

“Out of the Silent Planet” podría ser mencionada con esta frase que está tan de moda ahora: “es todo lo que está bien”. Y realmente ésta canción da cuenta de esto. Recuerdo haber leído dentro de la letra “Naciones lloran bajo los decadentes cielos de arriba” y pensar que la triste vigencia de esta frase pueda ser utilizada en cualquier época.  Siguiendo lo que popularmente se instala en nuestro lenguaje por estos días, y como se ve algunos memes popularmente en la actualidad la frase anteriormente mencionada podría ir enlazada con un “no importa cuando leas esto”. A mi juicio el estribillo vuelve a representar todo lo que los fans de Iron Maiden esperábamos.

Para cerrar unos de los mejores discos de la doncella de hierro escogieron a “The Thin Line Between Love ad Hate”. En esta canción, quiero poner especial atención en como Dickinson muestra una voz totalmente potente pero, a la vez, a los 5:15 de la canción reluce una faceta ultra melódica y dulce. Es, realmente, una de las mejores formas de terminar el disco.

Estamos hablando sin ninguna duda de un trabajo que es totalmente disfrutable de principio a fin. En él, las composiciones estuvieron a cargo del tándem Harris-Gers-Dickinson-Smith y Murray. Estamos frente a un disco con canciones que valen por cada año de espera, un regreso más que soñado, y por demás anhelado por decenas de miles de fans de Iron Maiden en todo el planeta. El regreso de Bruce Dickinson allanó un horizonte futuro que nos regalaría más visitas y nuevos discos, con el agregado de un Adrian Smith que también regresó en ese momento, y que resultó la incorporación de una tercer guitarra. Esto representó algo por demás extraño y novedoso en ese momento, pero con el tiempo se fue percibiendo, por medio de nuevos lanzamientos discográficos, que fue una decisión muy acertada. También constituiría el inicio de una nueva era, con una formación de seis integrantes en la banda para que en los años venideros den pruebas de una vigencia absoluta en todo el globo.

En definitiva, “Brave New Word” es un disco que da cuenta que los regresos, tan añorados y esperados por quienes miramos a veces el pasado buscando esa cuota de nostalgia. Puede resultar una gran obra musical como recompensa ante tanta espera

UP THE IRONS!